Puertas peatonales automáticas

Puertas peatonales automáticas: 7 ajustes finos que evitan reclamaciones (y visitas repetidas)

En peatonales, lo que marca la diferencia no es “que funcione”. Es que funcione bien: detección limpia, cierre consistente, y cero sustos. Y eso se consigue con detalles que muchos pasan por alto.

Acceso peatonal con carpintería y zona de entrada para control de apertura

Los 7 puntos que yo no dejo sin revisar

  1. Zona de detección: que cubra el recorrido real del usuario (ni corta ni excesiva).
  2. Velocidad y rampas: si el arranque “pega”, luego vienen desajustes y quejas.
  3. Tiempo de pausa: ni eternidad (pérdida energética) ni “te cierra encima”.
  4. Holguras y rozamientos: la puerta peatonal no perdona fricción.
  5. Cierres consistentes: final de cierre repetible, sin “rebote”.
  6. Entradas de seguridad: prueba real (no solo test visual).
  7. Registro de intervención: si mañana hay incidencia, tu informe te salva tiempo.

El fallo típico que se repite

“Va bien… hasta que hay mucha gente”. Eso casi siempre es: zona mal configurada + reflejos + altura/ángulo incorrecto + parámetros ajustados sin mirar mecánica.

FAQ: ¿Qué cambio primero, parámetros o mecánica?
Mecánica. Si hay fricción, el cuadro compensará y el sistema se descontrola con el uso. Ajustar parámetros para tapar rozamiento es pan para hoy y aviso para mañana.

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